1. EL INFARTO DE MIOCARDIO
El infarto de miocardio supone el bloqueo súbito de flujo de sangre con sus nutrientes y oxígeno al corazón que puede producir graves lesiones en este órgano o incluso la muerte.
El estilo de vida saludable, junto con los indicadores de riesgo, son esenciales para evitar esta principal causa de muerte en nuestro país ya que el consumo de tabaco, el sedentarismo o una alimentación poco equilibrada favorecen la aparición de otras patologías (diabetes, hipertensión, colesterol…) que pueden agravar o favorecer el desarrollo de un ataque cardíaco.
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FACTORES QUE NOS PROTEGEN:
Es necesario conocer los síntomas para poder actuar con la mayor rapidez posible y así evitar mayores daños:
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- Malestar en el centro del pecho durante minutos o repeticiones (sensación de opresión). Esta sensación puede irradiar a los brazos
- Dificultad para respirar o falta de aliento.
- Náuseas o vómitos.
- Mareos o desmayo.
- Sudor frío.
Ante este tipo de manifestaciones, solicitar ayuda médica en el menor tiempo posible.
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FACTORES DE RIESGO:
2. EL ACCIDENTE CEREBROVASCULAR
Los accidentes cerebrovasculares junto con los infartos de miocardio son una de las principales causas de morbilidad y mortalidad en el mundo.
Se conocen por enfermedades cardiovasculares aquellas que afectan al corazón y a los vasos sanguíneos cuando la sangre, que transporta nutrientes y oxígeno, no llega a estos órganos provocando graves lesiones o incluso, la muerte. Sin embargo, como en el caso anterior, son enfermedades evitables si la persona lleva un estilo de vida saludable basado principalmente en una alimentación equilibrada, actividad física regular y abandono del tabaco.
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FACTORES DE RIESGO:
- Dieta poco saludable: supone un abuso de grasas saturadas, sal o azúcares o falta de equilibrio nutricional.
- Inactividad física: la falta de ejercicio limita la movilidad de la sangre, la densidad ósea, el fortalecimiento de los músculos o la regulación de la presión arterial.
- Consumo de tabaco: entre otros aspectos provoca cambios en la densidad de la sangre que favorece los coágulos y aumenta el ritmo cardíaco.
- Obesidad: contribuye al desarrollo de otras enfermedades como diabetes, colesterol o hipertensión que están relacionadas con la obstrucción de los vasos sanguíneos entre otras causas que predisponen a sufrir un accidente cerebrovascular.
- Otras patologías: la falta de vigilancia y control de enfermedades como la hipertensión, el colesterol o la diabetes, producen que los vasos se engrosen lentamente y el corazón tenga que realizar cada vez un mayor esfuerzo para bombear la sangre al resto del cuerpo.
Hay varios síntomas que pueden alertar sobre la posibilidad de que se esté produciendo un accidente cerebrovascular y la necesidad de la asistencia sanitaria urgente para evitar riesgos o posibles secuelas:
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- Adormecimiento de parte del rostro, brazo o pierna de un lateral del cuerpo.
- Dificultad en el habla o en la compresión.
- Problemas de visión de uno o ambos ojos.
- Pérdida de equilibrio o sensación de mareo.
- Aparición de dolor de cabeza súbito.
3. ACTUACIÓN ANTE PARADA CARDÍACA
Se conoce como parada cardiorespiratoria a la interrupción brusca y repentina de la actividad del corazón que puede ser reversible si se actúa a través de las maniobras de reanimación cardíaca en el menor tiempo posible. A esta serie de acciones realizadas de forma correcta, secuencial y rápidamente se conoce como «cadena de supervivencia».
En una situación de emergencia en la que la víctima está inconsciente, no se debe actuar sin primero garantizar un entorno seguro. Posteriormente y con la mayor brevedad posible, si se comprueba que la víctima no respira ni responde a estímulos, se llamará al teléfono de emergencias 1-1-2 y se realizará inmediatamente la maniobra de reanimación cardiopulmonar (RCP) procurando realizar de 100 a 120 compresiones por minuto hasta la llegada del soporte vital avanzado (ambulancia).
Este tipo de intervención aumenta la probabilidad de supervivencia o disminuye los riesgos de la persona afectada por una parada. Por ello, resulta vital conocer el protocolo de actuación ante estas situaciones por parte de toda la población.