JULIO: MES DEL CUIDADO DE LA PIEL

¿Cómo afecta la exposición al sol a la salud?

La presencia del sol es indispensable para la vida humana y para el buen funcionamiento del organismo ya que aporta Vitamina D, indispensable para la absorción del calcio en nuestros huesos. Pero su exposición también conlleva importantes riesgos si no se toma las medidas preventivas adecuadas para hacer frente al efecto de los rayos en la piel.

La piel que constituye un órgano protector al proteger frente a las temperaturas, bacterias y sustancias, está compuesto por varias capas:

  • Epidermis: capa más exterior de la piel con función impermeabilizadora  y regeneradora al contener queratina.

Los rayos ultravioleta B (UVB) son aquellos que tienen una onda más corta llegando hasta esta capa de la piel. Producen el aumento del bronceado o incluso quemaduras de diferente gravedad si no se protege con un factor de protección adecuado, especialmente en verano cuando tienen una mayor incidencia.

  • Dermis: es la capa intermedia que contiene vasos sanguíneos, células sudoríparas y fibras nerviosas.

En este nivel son los rayos ultravioleta A (UVA) los que llegan hasta ella provocando la aparición de manchas y envejecimiento de la piel. Están presentes durante todo el año.

  • Hipodermis: El tejido subcutáneo es la capa más profunda compuesta por vasos sanguíneos de mayor tamaño y lóbulos de grasa sueltos. Sirve de aislante y actúa como almacenamiento energético.

Son los rayos infrarrojos (IR) con su gran alcance los que pueden llegar hasta este nivel provocando un aumento de la temperatura de la misma e importante pérdida de colágeno (proteína que une a las estructuras). Su gran potencia puede llegar a causar daños en el ADN.

 

 

Este órgano tan importante debe ser cuidado durante la exposición al sol y el resto del año con un mínimo autocuidado que lo mantenga sano:

– Abandono de tabaco.

– Consumir agua frecuentemente para mantener la piel hidratada.

– Elegir  un jabón con ph neutro en la ducha diaria y retirar bien los restos de la piel secando con especial interés entre los dedos de las manos y pies.

– Utilizar crema hidratante después de la ducha.

– Elegir preferentemente prendas de tejidos naturales (hilo, algodón, etc.).

– Vigilar cualquier lesión o mancha de la piel y consultar al especialista.

 

¿Qué debo tener en cuenta a la hora de elegir un correcto protector solar?

Para evitar el daño y cuidar la piel, especialmente en la época estival cuando hay mayor exposición a los rayos solares, es necesario la aplicación de cremas solares adecuadas. Aspectos a tener en cuenta en la elección del protector solar son:

  1. Protección ante las radiaciones: El símbolo que indique que el producto es de protección de alto espectro protegerá de mayor radiación hasta las capas más profundas de la piel.
  2. Factor de protección solar: el número que precede a las siglas SPF indica el nivel de protección siendo a mayor número, más seguridad. Si bien, no existe producto que garantice el 100% de seguridad.
  3. Tipos de filtros de protección: la diferencia entre elementos químicos y físicos es que los primeros absorben la radiación convirtiéndola en en un calor con menor potencial dañino mientras que los segundos, repelen la radiación.
  4. Caducidad del producto: El número seguido de la letra -M- indica el número de meses, tras su apertura, de duración de la crema para la utilización segura.

 

 

Es importante no olvidar que la aplicación de cremas de protección solar no son la única herramienta para protegernos del sol. El Ministerio de Sanidad recuerda otros aspectos a tener en cuenta para cuidarnos de la radiación y del calor:

  • Usa prendas de ropa adecuadas, preferiblemente de algodón y de colores claros.
  • Bebe agua con frecuencia. Sin esperar a tener sed.
  • Protege los ojos con gafas solares homologadas.
  • Utiliza gorra o sombrero.
  • Aplica crema hidratante tras la exposición al sol.

 

 

¿Cómo me cuido contra las picadoras de los mosquitos?

Con la llegada del calor aumenta la proliferación de los insectos y mosquitos cuyo ataque puede crear desde problemas dermatológicos hasta enfermedades de distinta índole. Además, durante el verano la piel es más expuesta al exterior por lo que el aumento de las molestas picaduras es muy elevado.

Actualmente el elemento más utilizado para evitar a los insectos y sus picadoras son las pulseras repelentes de las que hay que identificar su funcionamiento y aquellas que están autorizadas según el Ministerio de Sanidad.

 

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