MARZO: MES DEL DESCANSO

Dedicamos el mes de marzo al descanso porque dormir bien es necesario para gozar de una buena salud pues contribuye a la restauración del cuerpo y la mente cada día. Además, el sueño ayuda a prevenir enfermedades aunque cada vez  son más personas quienes sufren problemas para descansar, llegando a desarrollar notables trastornos del sueño.

Entre los trastornos más comunes del sueño se encuentran la apnea (interrupción del sueño provocada por la ausencia de respiración), el síndrome de las piernas inquietas (querer mover las piernas constantemente durante el descanso) o el problema más extendido, el insomnio (la dificultad para conciliar el sueño o tener sueño reparador).

 

 

Las causas que provocan el insomnio pueden ser muy diversas, desde el aspecto emocional, aumentando las situaciones de estrés o ansiedad, hasta la parte física, aumentando el riesgo de padecer otras enfermedades o el empeoramiento de las ya existentes como diabetes, colesterol, hipertensión, etc. También hay hábitos que dificultan la conciliación del sueño como:

  1. No llevar un horario regular al acostarse.
  2. Dormir una siesta superando los 20 minutos.
  3. Hacer ejercicio físico pocas horas antes de irse a dormir.
  4. Realizar actividades como ver la televisión, escuchar la radio, leer, comer, trabajar o estudiar en la cama.
  5. Fumar, especialmente antes de irse a dormir.
  6. Consumir bebidas con cafeína o con alcohol.
  7. Uso de pantallas momentos previos a conciliar el sueño: tablet, teléfono, etc.

Es aconsejable actuar desde los primeros indicios de sufrir insomnio para evitar que este problema se cronifique. Por ello, hay una serie de pautas que pueden ayudar a mejorar la higiene del sueño:

  • Acostarse siempre a la misma hora aunque se note somnolencia un tiempo antes o no se tenga sueño.
  • No consumir pantallas en la cama: televisión, tablet, ordenador o teléfono ya que la llamada «luz azul» dificulta el descanso.
  • Irse a la cama con el objetivo de descansar, no de dormir para no aumentar la ansiedad por no conciliar el sueño. Intentar disfrutar del silencio, de la oscuridad y de la relajación que aporta el momento.
  • Evitar los pensamientos que causen inquietud y preocupación y procurar que la mente piense en momentos agradables o tareas rutinarias del día a día.
  • Levantarse si a los 30 minutos si no se ha conciliado el sueño para realizar una tarea que sea considerada aburrida como leer algún libro que no resulte interesante, repasar un curso, etc. Esto se realizará en otra instancia distinta.

No podemos olvidar que la edad es un factor determinante en el descanso pues gran parte de las personas mayores ven disminuidas las horas del sueño o a sufrir un sueño menos reparador y despertarse con más frecuencia. En estos grupos de edad se aconseja:

  • Realizar algo de ejercicio durante el día en la medida que sus condiciones físicas le permitan, como gimnasia terapéutica, usar los aparatos biosaludables de su entorno, pasear o disfrutar del aire libre.
  • Si existen problemas de frecuencia urinaria, limitar el consumo de bebidas durante las últimas horas de la tarde.
  • Realizar alguna actividad relajante antes de irse a dormir: crucigramas, lectura o si se elige la televisión, ver un programa que no active como documentales, viajes, entrevistas, etc.
  • Algunos fármacos pueden dificultar el sueño.

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